Llegamos a San Pedro de Atacama con la idea de contribuir en un turismo más consciente e integral.

Tal como la mayoría de sus visitantes, nos vimos encantados con la belleza natural, con el silencio y sus cielos. De la misma forma, nos parece que hay un respeto por la tierra que necesita ser trabajado con mayor profundidad por todos los habitantes y visitantes de este lugar.

Un Salar de 90 kilómetros de largo y 50 kilómetros de ancho, a una altura de 2300 metros sobre el nivel del mar, a medida que continuamos subiendo nos encontramos con vegetación abundante, y animales en su ambiente natural. Zorros, vicuñas, y una amplia gama de aves cautivaran tú atención. En este suelo mineral, producto de una intensa actividad volcánica en sus subsuelos permite observar cómo todas sus especies vegetales y animales se adaptan a esta inhóspita tierra, la cual nunca terminaras de descubrir.

Toda esta riqueza natural hace de Atacama un lugar único en la Tierra.

Asimismo, su naturaleza es tan vulnerable, el daño que ocasionamos diariamente al ecosistema es inimaginable, sin hablar de la invasión minera que a largo plazo probablemente hará sucumbir este preciado salar.
Consideramos necesario realizar un turismo más integral, menos masivo y a su vez más amistoso al medio ambiente, donde propiciamos el respeto y la gratitud a esta tierra
Por lo tanto, Anahat Atacama te ofrece una experiencia que además de admirar la belleza del lugar, te permitirá conocerlo más de cerca, interiorizarte en su proceso formativo y cultural y también disfrutar del yoga y la meditación.

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